Proyecto Luz de Esperanza

Este es un proyecto destinado a ofrecer un acompañamiento en la vida personal de niños y jóvenes que han vivido y trabajado en las calles de la ciudad de La Paz y El Ato de La Paz, en Bolivia. Se trata de ofrecer una oportunidad de caminar hacia una mejora de sus existencias, marcada por el desaliento y las pocas oportunidades que les da la sociedad caracterizada por una anomia significativa.

Monday, December 12, 2005

nota de prensa



Carlos Daniel, un niño de la calle es líder
Salió de las calles de El Alto y luego superó el problema del alcohol. Hoy es el líder en el hogar de niños Luz de Esperanza. Estudia administración en la Universidad Católica.



• Homenajeado • Carlos Daniel la noche en que recibió su premio como un emprendedor social finalista.
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Opiniones sobre esta Nota

Carlos Daniel Escalante Vargas vivía en las calles de El Alto, tenía problemas de alcohol. A los 15 años soñaba con tener un hogar donde los niños de la calle puedan ser felices, independientes y autónomos. El golpe más duro de su vida lo recibió cuando dos de sus amigos murieron por culpa del alcohol. Cuando todo parecía ponerse en contra, Dios puso en su camino y en el del resto de sus compañeros a una monja llamada Doris. Realmente fue como una enviada de Dios, pues ella les ayudó a realizar juntos el anhelado sueño de crear una vida digna para sí mismos.
Encontraron un terreno baldío —allí surge el primer nombre del proyecto El Terreno— y poco a poco con el apoyo de diversas instituciones construyeron ellos mismos habitaciones y baños que hoy utilizan.

Luz de Esperanza se llama ahora el hogar, donde los niños de la calle pueden encontrar solidaridad y seguridad. Los niños han desarrollado su propias normas y reglas y viven como una familia. Con este grado de estabilidad pueden reinsertarse en escuelas, universidades, trabajos y, claro, en la sociedad.

Desde el ingreso al centro los niños de la calle están implicados en todas las actividades y responsabilidades de la organización, donde pueden realizar sus propias iniciativas. Cuidan animales, construyen o modifican constantemente las instalaciones del centro, hacen la limpieza, cocinan y se encargan de la administración de los recursos que generan.

El hogar ofrece refugio seguro a largo plazo para los niños de la calle, proporcionando una fuente de abrigo y alimento. Así se reducen las posibilidades de que mueran en la calle. Cuando un niño llega al centro, es apoyado por el resto durante las primeras dos semanas para crear la confianza necesaria.

Los niños que eligen permanecer en el centro deben seguir las normas establecidas por los líderes, donde se excluye el consumo de drogas o alcohol. Deben también hacer las tareas propias del hogar como todos.

En el centro hay un sentido fuerte de solidaridad. Los niños han podido terminar la educación en la escuela. Nueve han obtenido ya su bachillerato y siete tienen diplomas en ramas profesionales. Dos, incluido, Carlos Daniel, van a la universidad.

El centro es casi independiente económicamente en cuanto a la alimentación se refiere, otras fuentes de ingreso son las ventas de artesanías que hacen y pescaditos que crían. Reciben y dependen también de donaciones, aunque estas fuentes son inestables.

Carlos Daniel era un niño de la calle en una de las ciudades con mayor riesgo del país. Pero logró superarse y ahora es uno de los líderes de Luz de Esperanza. Estudia Administración de Empresas en la Universidad Católica Boliviana. Es muy respetado por todos los miembros del proyecto y es quien apoya a la religiosa Doris para que el proyecto salga adelante sin problemas.

Hace poco, la Fundación Schwab y este medio lo premiaron como finalista del concurso Emprendedor Social 2005.

Perfil del emprendedor

El hombre • Carlos Daniel era un niño de la calle que logró superarse y ahora es uno de los líderes del proyecto. Estudia Administración de Empresas en la Universidad Católica Boliviana. Es muy respetado por todos los miembros del proyecto, quienes lo ven como a su guía y el ejemplo a seguir.

El ejemplo • Recibió un premio como finalista del concurso al Emprendedor Social por ser un ejemplo que a pesar de las drogas, el alcohol, la delincuencia y el abandono o descuido familiar, es posible salir adelante y ser un miembro valioso de la sociedad.

Thursday, December 08, 2005

Mas fotos
















Monday, December 05, 2005

Mensaje de Doris sobre Pablito

Hermanitas/oEscuche esta frase, que si la vida fuera solo esto, seria un fraude, y hoypienso en esto, fallecio Pablito, que pena, fallecio el domingo,y sigue en lamorgue, hoy me avisaron y fuimos a sacarlo y darle sepultura, no ha sido facil,hay que esperar al medico de turno, esta con N/N,hay que presentar algundocumento, ya lo reconocio el internista que lo atendio, que decir, comoentender, la libertad de los hijos de Dios es incomprensible en estos momentos,te dejan unos sentimientos que no entiendes nada, a Pablo le encantaba el futboly jugaba muy bien, se fue del proyecto en Marzo, en el libro esta su historia enla pag 66, recuerdas Tere cuando inauguramos la cancha de fulbito, sus brazos,su herida, sus puntos, hace cuatro años fallecio su hermano Santiago a los 17años y ahora el con 19 años, en Luz de Esperanza estuvo mucha veces pero elalcohol, le gano la batalla en la lucha por la vida, en el proyecto quedanmuchos recuerdos y dos arboles en la fachada de la primera casa sembrados porel.Pablo Choque Ibañez ya esta descansando en paz Doris

Friday, December 02, 2005

El chapi

No sabemos exactamente donde era su primer hogar, lo trajo al terreno Guido, un chico que después murío de cirrosis, aunque a Guido los médicos del hospital donde fué atendido se esmeraron por obtener muestras para analizarlas y descartar el SIDA. Lógicamente, todos los chicos y nosotros, los que trabajábamos en el proyecto, sabíamos que tenía cirrosis, aunque a veces adoramos aún a los dioses de bata blanca.

Pues bien, en el terreno el único perro que había en ese entonces era Wallase, de quien hablaremos más tarde. De todas maneras, pese a los primeros momentos de celos de parte de Wallase, fué acogido el chapi, de nombre muñeco. Hay que notar que mientras Wallase escribo con mayúsculas, los nombres de los demás perros del terreno lo haré en minúsculas. La razón principal es que Wallase es el mero mero.

El chapi, o muñeco, era un perro de raza chapi, obviamente. Los chapis se caracterizan por parecerse a unos ositos, son pequeños, alegres, compañeros y sobre todo, porque son baratos, y en la mayoría de las veces te lo regalan. Pues a muñeco precisamente no lo regalaron, sino que digamos que fue "encontrado" en la calle, en la puerta de su casa, cuyo propietario decían los chicos era un fiscal de distrito, es decir un hombre de ley. Fué adoptado por Guido y bautizado solemnemente con ese nombre que queda para la posterioridad: muñeco.

Lo que comentan las personas, no se si lo hacen con alguna mala intención, es que los perros se parecen a sus dueños. Lo que puedo decirles a ustedes es que el chapi se parecía a Guido, es decir, era gruñón. Recuerdo un comentario de Guido al observar una conducta de uno de los chicos: "odio a los huahualones". Si el chapi hubiese hablado, podría haber dicho lo mismo, pero referido a los perros.

El chapi se convirtió de inmediato en amigo de Wallase, pero también en su enemigo. Caray, que contradictorias son las emosiones...pero teniendo en cuenta que las emosiones son pasajeras, debemos afrimar que el amor-odio del chapi a Wallase era un sentimiento, es decir, mucho mas duradero..... Atacaban juntos a sus victimas: perros vagabundos que osaban ingresar a sus territorios tan claramente demarcados con litros y litros de orina, gatos perdidos en esa inmensidad de las 5 hectáreas que tiene el terreno, pájaros descuidados, conejos silvestres, ovejas de la ovejera, borrachitos que pasaban por una carretera vecina, etc. Pero tenían un enemigo natural: chapulin.
...

Thursday, December 01, 2005

FOTOS


Pablito dejó esta vida

A los 19 años Pablito ha dejado de existir en esta vida, para descanzar y preparar su incursión nuevamente a esta mortal existencia.

Seguramente será superior entonces. Muerte, bienvenida.

Desde hace unos días atrás he estado viendo las fotos que el proyecto me ha ofrecido tan gentilmente y me veo en una iglesia, acompañando a Pablito al encuentro de lo que el llamaba su padre, un ser superior. Recibía en su cabeza el líquido simbólico que le aseguraba ser hijo de Dios.